Valle de Nentir

El templo profanado

La lucha contra los cultistas fue breve y sangrienta. Encontraron las desgraciadas evidencias del porqué de las desapariciones recientes. Un sacerdote de Orcus y sus lacayos humanos y no-muertos tenían una base de operaciones donde adoraban y sacrificaban al demonio de la muerte. Parece, sin embargo, que entre sus objetivos estaba atraer a los héroes, dando a Orcus por fin su paradero.
Grich había desaparecido sin dejar rastro, y se conoce que también de Fallcrest. La gente piensa que no tardará en volver.
Un par de días más en Fallcrest permite a los héroes aprovisionarse de víveres, ropa de abrigo, algunos objetos mágicos menores de Mordenkainen y contratar a un guía y tres porteadores.
El viaje que inician a Vientoalto comienza tranquilo. Tras un día de marcha deciden continuar por el camino principal en lugar de atajar: Carrad, el guía, les comenta la existencia de un viejo templo a Bahamut en las inmediaciones del camino. Ithanlyr y Carrad unen esfuerzos para tapar los rastros que han dejado.
A mitad del segundo día los héroes tienen un alegre re-encuentro con un viejo conocido: se trata de Josiah, un mercader que les aprovisionaba durante sus primeras incursiones en Puerto Invierno. Cuenta que los ataques de criaturas innombrables, yetis y dragones hacen imposible la vida allí arriba, e intentó probar suerte en Vientoalto. Desafortunadamente, los rumores resultaron ser falsos y se encontró una población destartalada cuyos habitantes vivían atemorizados ante los extranjeros. Decidió viajar de vuelta al sur y allí encontró a los héroes. Sobre el templo, avisa a los héroes de la presencia de maleantes y gente sospechosa en sus inmediaciones.
Efectivamente, a la noche del tercer día, mientras empezaba a nevar y a soplar un viento gélido de las cada vez más cercanas montañas, descubrieron el templo, construido al estilo de Nerath con paredes abiertas a los fieles y sobre una loma, invadido por extrañas figuras humanas que pululaban por el lugar. Pronto estalló una breve y brutal batalla, ante lo cual los héroes acudieron en tropel, sin saber qué esperarse.
Unos vagabundos y gente de baja ralea ocupaba el templo, pero acompañados de impresionantes y brutales figuras, sin dudas sirvientes de algún dios malévolo por su aspecto. Acababan de culminar una carnicería contra unos asaltantes, seguramente antiguos sirvientes del templo. La lucha siguiente acabó con los héroes usando todas sus habilidades para destruirlos o ponerles en fuga, entre ellos la que parecía ser la diabólica líder de la banda, una súcubo que había conseguido dominar a Ithanlyr durante buena parte de la batalla.
Sin embargo, durante el combate, puede que el exceso de celo de Calel en el uso de la magia arcana haya acabado con vidas inocentes…

Comments

cidcampeador

I'm sorry, but we no longer support this web browser. Please upgrade your browser or install Chrome or Firefox to enjoy the full functionality of this site.